Viernes, 10 de Febrero del 2023

LA mujer, su ciclo menstrual y el rendimiento deportivo.

Lo conocemos todas, y padecemos sus síntomas de una u otra forma. No todas las mujeres tienen los mismos síntomas premenstruales que son aquellos que notamos días antes de indisponernos. Son condicionados por la genética y la forma en que nuestro cuerpo responde a nuestro ciclo hormonal regular.

En días previos a tu periodo menstrual tus hormonas sufren una revolución porque siempre se preparan para acondicionar tu cuerpo en el caso de una posible maternidad (la estés buscando o no).

La progesterona disminuye y aumentan los estrógenos que provocan retención de líquido e inflamación en algunos tejidos (de aquí proceden los dolores que algunas mujeres padecen).

Se eleva un poco la testosterona por lo que podríamos ponernos algo agresivas, Disminuye la serotonina, encargada de la sensación de estado de animo positivo, y las endorfinas que son las encargadas de mantenernos enérgicas y  animadas.

Esta gran revuelta de hormonas nos colocan en un estado de cambios de humor y energía que escapan de nuestro control y que pueden variar de mes a mes dada la forma en que se liberan e interactúan con los receptores de las hormonas en los tejidos.


La sensación de hambre los días previos a indisponerte se debe a que tu organismo se prepara para tu ciclo gastando entre 200 y 300 calorías más a diario de lo que lo hace habitualmente, por lo que tu cerebro te va a indicar que necesita más energía para tu cuerpo. Sumado esto a la disminución de serotonina tu cerebro va a indicar la necesidad de carbohidratos para elevar rápido la serotonina.

Una estrategia ante esas sensaciones de querer asaltar la heladera es, inicialmente cuando tu cerebro pide helado, darle huevos y fruta… ¿what?

La proteína es saciante y la fruta, frutos secos y carbohidratos saludables te van a ayudar a no querer matar por un muffin. El chocolate amargo (con el mayor porcentaje de cacao puro que consigas) también ayuda a remover la sensación de querer harinas o dulces.


Te lo digo con conocimiento de causa. Yo soy demasiado dulcera y si me daban este dato hace unos años atrás hubiera respondido que no me hubiera calmado con proteínas o avena. Pero te aseguro que así es.

 Te reto a que ante la necesidad de atracón, primero recurras a los alimentos que te nombre, y después si queres te des permiso de ir por otra cosa…. ¿Apostamos a que logras dejar de lado el atracón en muy poco tiempo?

La ingesta de frutos secos, paltas (aguacates) y otras fuentes de grasas saludables son de vital importancia para el correcto funcionamiento de tus hormonas por lo que te recomiendo mantener su ingesta diaria controlada y constante.

Otro síntoma al que podés enfrentarte es la inflamación de tu cuerpo en la zona abdominal y en el resto de tus tejidos. Es normal y podes llegar a pesar entre 3 y 5 kilos más de lo habitual los días previos a indisponerte. Toma mucha agua y evita alimentos con alto contenido de sal para poder contrarrestar el efecto inflamatorio (no elimines la sal por completo ya que tu cuerpo también la necesita en alguna medida)

Por último: seguí entrenando. Siempre respetando dolores y molestias. No llevando al cuerpo a una lesión por no poder moverse correctamente o ejecutar una mala técnica en tu entrenamiento que terminaría por desaprovechar el tiempo que le dedicas a entrenar.  




Pero si tu cuerpo te lo permite entrená. Si te permite correr, corre y si te permite caminar, caminá. Cualquier forma de movimiento es favorable para este estadio. Las hormonas liberadas durante el entrenamiento de fuerza ayudan a balancear lo que esta pasando en tu ciclo. También mejora la circulación sanguínea y con ello el transporte y recepción hormonal, la desinflamación así como la disminución de retención de líquidos y los dolores que esto trae aparejados

Entrenar antes y durante el ciclo te ayuda a que tu cuerpo tenga cada vez mejor respuesta al ciclo menstrual. Pero ¡ojo! Es muy probable que observes que esos días no tenes la misma energía, ni la misma fuerza que un día regular sin período. Tu cuerpo tiene el foco en un proceso puntual y es difícil que aproveches de forma optima cada entrenamiento.

Se entrena para no perder continuidad, y en deportistas femeninas, se planifica su entretenimiento en torno a ese ciclo para intentar coincidir las semanas de menor carga de entrenamiento con los días pre y menstruales. Ser paciente con la respuesta de tu cuerpo es inteligente, pero seguir en movimiento también lo es a la intensidad debida.