LA mujer, su ciclo menstrual y el rendimiento deportivo.
Lo conocemos todas, y padecemos sus síntomas de una u otra
forma. No todas las mujeres tienen los mismos síntomas premenstruales que son
aquellos que notamos días antes de indisponernos. Son condicionados por la genética
y la forma en que nuestro cuerpo responde a nuestro ciclo hormonal regular.
En días previos a tu periodo menstrual tus hormonas sufren
una revolución porque siempre se preparan para acondicionar tu cuerpo en el
caso de una posible maternidad (la estés buscando o no).
La progesterona disminuye y aumentan los estrógenos que
provocan retención de líquido e inflamación en algunos tejidos (de aquí proceden
los dolores que algunas mujeres padecen).
Se eleva un poco la testosterona por lo que podríamos
ponernos algo agresivas, Disminuye la serotonina, encargada de la sensación de
estado de animo positivo, y las endorfinas que son las encargadas de
mantenernos enérgicas y animadas.
Esta gran revuelta de hormonas nos colocan en un estado de cambios de humor y energía que escapan de nuestro control y que pueden variar de mes a mes dada la forma en que se liberan e interactúan con los receptores de las hormonas en los tejidos.

La sensación de hambre los días previos a indisponerte se
debe a que tu organismo se prepara para tu ciclo gastando entre 200 y 300 calorías
más a diario de lo que lo hace habitualmente, por lo que tu cerebro te va a indicar
que necesita más energía para tu cuerpo. Sumado esto a la disminución de
serotonina tu cerebro va a indicar la necesidad de carbohidratos para elevar rápido
la serotonina.
Una estrategia ante esas sensaciones de querer asaltar la
heladera es, inicialmente cuando tu cerebro pide helado, darle huevos y fruta…
¿what?
La proteína es saciante y la fruta, frutos secos y carbohidratos saludables te van a ayudar a no querer matar por un muffin. El chocolate amargo (con el mayor porcentaje de cacao puro que consigas) también ayuda a remover la sensación de querer harinas o dulces.

Te lo digo con conocimiento de causa. Yo soy demasiado
dulcera y si me daban este dato hace unos años atrás hubiera respondido que no
me hubiera calmado con proteínas o avena. Pero te aseguro que así es.
Te reto a que ante
la necesidad de atracón, primero recurras a los alimentos que te nombre, y después
si queres te des permiso de ir por otra cosa…. ¿Apostamos a que logras dejar de
lado el atracón en muy poco tiempo?
La ingesta de frutos secos, paltas (aguacates) y otras
fuentes de grasas saludables son de vital importancia para el correcto funcionamiento
de tus hormonas por lo que te recomiendo mantener su ingesta diaria controlada
y constante.
Otro síntoma al que podés enfrentarte es la inflamación de
tu cuerpo en la zona abdominal y en el resto de tus tejidos. Es normal y podes
llegar a pesar entre 3 y 5 kilos más de lo habitual los días previos a indisponerte.
Toma mucha agua y evita alimentos con alto contenido de sal para poder contrarrestar
el efecto inflamatorio (no elimines la sal por completo ya que tu cuerpo también
la necesita en alguna medida)
Por último: seguí entrenando. Siempre respetando dolores y molestias. No llevando al cuerpo a una lesión por no poder moverse correctamente o ejecutar una mala técnica en tu entrenamiento que terminaría por desaprovechar el tiempo que le dedicas a entrenar.

Pero si tu cuerpo te lo permite entrená. Si te permite correr,
corre y si te permite caminar, caminá. Cualquier forma de movimiento es
favorable para este estadio. Las hormonas liberadas durante el entrenamiento de
fuerza ayudan a balancear lo que esta pasando en tu ciclo. También mejora la circulación
sanguínea y con ello el transporte y recepción hormonal, la desinflamación así como
la disminución de retención de líquidos y los dolores que esto trae aparejados
Entrenar antes y durante el ciclo te ayuda a que tu cuerpo
tenga cada vez mejor respuesta al ciclo menstrual. Pero ¡ojo! Es muy probable
que observes que esos días no tenes la misma energía, ni la misma fuerza que un
día regular sin período. Tu cuerpo tiene el foco en un proceso puntual y es difícil
que aproveches de forma optima cada entrenamiento.
Se entrena para no perder continuidad, y en deportistas
femeninas, se planifica su entretenimiento en torno a ese ciclo para intentar
coincidir las semanas de menor carga de entrenamiento con los días pre y menstruales.
Ser paciente con la respuesta de tu cuerpo es inteligente, pero seguir en
movimiento también lo es a la intensidad debida.